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17.4.07

La reforma de la base de datos Whois

¿Cual es el propósito de la base de datos pública que contiene los datos de los titulares de cada nombre de dominio y que datos deben mostrarse en la misma? Esta es la cuestión que constituyó uno de los debates centrales de la última reunión de ICANN (máximo organismo regulador de Internet), celebrada en Marrakech entre los días 26 y 30 del pasado mes de abril. La base de datos de nombres de dominio, conocida como Whois contiene información, relativa al nombre de la persona o organización titular del dominio, datos de contacto y la información técnica del dominio.

Bajo la actual estructura de ICANN, todos los registradores acreditados por dicho organismo están obligados a recoger y mostrar públicamente estos datos a través del Whois. El Whois es una herramienta esencial para iniciar las investigaciones en contra de muchas de la actividades ilícitas que tienen lugar en Internet tales como el cybersquatting, envío de spam, fraude a través de phishing, piratería musical, pornografía infantil... ya que permite, o cuando menos facilita pistas para conocer la identidad de aquellos que llevan cabo estas actividades. No obstante, la ICANN se ha hecho eco de la opinión de determinados colectivos que reclaman que sus datos personales no aparezcan publicados en esta base de datos, reivindicando la posibilidad de que sea posible registrar un dominio sin necesidad de revelar quienes son ni de donde son.

Argumentan que el propósito del sistema "Whois" debería limitarse a resolver cuestiones estrictamente técnicas y no legales, y que es posible habilitar otros medios para identificar aquellos individuos que cometen actividades ilícitas, sin que para ello sea necesario publicar los datos personales de cada titular de dominio. El equilibrio de intereses no es fácil, pues normalmente existe una reticencia justificada por parte de muchos particulares a que sus datos sean accesibles por la generalidad del público. A lo que también se añade en ocasiones una difícil adecuación con las diferentes legislaciones nacionales en materia de protección de datos. Sin embargo, con el crecimiento de Internet el número de actividades que suponen la violación de la ley y los derechos de terceros es cada mayor, por lo que sin duda se hace necesario mantener mecanismos ágiles para la investigación e identificación de los sujetos infractores.

Así pues, la realidad es que de no facilitarse este acceso público a los datos de un dominio, se dificultaría enormemente la persecución de buena parte de las actividades ilícitas que se producen en Internet, siendo en algunos casos virtualmente imposible determinar la identidad del infractor. Al mismo tiempo, identificar y perseguir es una labor a la cual las empresas o autoridades públicas deben destinar recursos, por lo que de llevarse a caso dichas restricciones en el sistema de Whois, es evidente que supondría un aumento de los costes económicos en las investigaciones y en la ralentización de las mismas. En cualquier caso, el actual sistema de Whois, también adolece de defectos que provocan que la identificación de los infractores sea, en determinados casos, una tarea difícil para las empresas. Es una práctica habitual por parte de los especuladores de dominios proporcionar datos de contacto falsos en el momento del registro de los dominio, y hasta ahora poco se ha hecho para detener esta práctica fraudulenta.

En estos casos, las razones para falsear la información no responden a legítimos derechos de mantener la privacidad, sino obviamente a dificultar la labor persecutoria de sus actividades. Así, por lo que se refiere únicamente a infracciones de marca, la OMPI publicó a principios de año un informe en el cual se muestra que el número de casos de ciberocupación aumentó un 20% en el pasado 2005, y en el que se veían afectadas la mayoría de las 100 marcas internacionales más reputadas. Por todo ello si la decisión que tome la ICANN, finalmente supusiera una modificación de las reglas establecidas hasta ahora, añadiendo restricciones al actual sistema de Whois, conllevaría un importante impacto en Internet, probablemente agudizando aún más la problemática actual.


Antonio Raposo Grau
Abogado - Dpto. Nombres de Dominio
J. Isern Patentes y Marcas
www.Jisern.com

FECYT, al servicio de la divulgación

La Fundación Española de Ciencia y Tecnología ( FECYT ), dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, se creó en 2001 como herramienta del sistema nacional de generación del conocimiento y transferencia tecnológica. Tradicionalmente FECYT ha venido desarrollado numerosas acciones dirigidas a fomentar la cultura científica y tecnológica y, desde octubre del 2005, coincidiendo con el cambio de su Dirección General, esta entidad promueve nuevas líneas de actuación que vienen a complementar un, ya de por sí, amplio abanico de actividades. En concreto, en el campo de la divulgación de la ciencia y la tecnología tiene especial relevancia el papel de FECYT como entidad coordinadora desde la perspectiva nacional de la Semana de la Ciencia, una iniciativa que pretende fomentar en las comunidades autónomas la interrelación entre los responsables de los avances científicos y los ciudadanos.

En esta línea, se organiza también el programa "Ciencia en Acción", edición española del europeo "Science on Stage", que se incluye dentro de la Semana Europea de la Ciencia y va dirigido a profesores, investigadores y divulgadores de la ciencia en cualquiera de sus disciplinas. Como iniciativas innovadoras la Fundación prevé la creación de una red de agentes locales de cultura científica, la gestión del Plan de Fomento de la Cultura Científica y la puesta en marcha de un museo de ciencia y tecnología con sede en la red. El apoyo a la política científica y tecnológica constituye otro importante ámbito de actuación tradicional, que en esta etapa adquiere una nueva dimensión al proponerse FECYT como el principal soporte Ministerial e Interministerial en las tareas de coordinación, seguimiento y evolución en materia de ciencia y tecnología.

En concreto, la Fundación tiene encomendado el denominado Sistema Integral de Seguimiento y Evaluación (SISE) incluido en Ingenio 2010. Además, se desarrollan ejercicios de prospectiva y encuentros entre los actores del sistema español de ciencia y tecnología, cara a la elaboración del Plan Nacional 2008/2011 o la creación de la Agencia de Financiación. Otro aspecto relevante para FECYT es el respaldo tecnológico a la comunidad científica, ámbito en el que destacan nuevos proyectos como el CV normalizado, una base de datos curricular que permite el intercambio automatizado de información entre, por ejemplo las Universidades y la Dirección General de Investigación.

Además, con el establecimiento del consorcio de compra de información científica va a ser posible crear una biblioteca electrónica virtual de ciencia y tecnología y ampliar los servicios de la Web of Knowledge, plataforma que recoge las referencias de las principales publicaciones científicas mundiales y a la que las instituciones españolas tienen acceso desde enero del 2004, gracias a una licencia gestionada por FECYT. Igualmente y considerando que, respecto a los países de nuestro entorno, España cuenta con serias dificultades a la hora de transformar en valor económico los resultados de la investigación científica, la Fundación promueve dentro de sus iniciativas más novedosas un plan de ayuda a la protección de los resultados de la investigación, mediante la generación de patentes y su explotación.

En definitiva, se trata un programa de acciones complementarias para respaldar a los científicos que quieren convertirse en emprendedores, incluso con la aportación de capital para la maduración de los proyectos empresariales de base tecnológica.


Joan X. Comella
Director General
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología

 
 
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