NeoSky

4.2.08

e-Recomendaciones para las fiestas

Realizar compras a través de Internet es hoy día una actividad habitual realizada por millones de personas en todo el mundo, pero es en Navidad cuando el consumo se dispara y se baten todos los records de compras por Internet. Ello es debido en gran medida a la comodidad de esta modalidad de compra, que permite evitar aglomeraciones, comparar precios, encontrar más fácilmente los productos, y no cargar con los mismos durante las compras en la calle.

A todas estas ventajas hay que añadir la de la seguridad. Hoy día comprar por Internet es incluso más seguro que hacerlo de forma tradicional, ya que la normativa actual sobre esta materia protege de una manera excepcional al consumidor, como por ejemplo, permitiéndole devolver el producto comprado sin coste alguno si no cumple sus expectativas una vez que lo tenga en su casa; o el derecho a ordenar al banco el inmediato abono en su cuenta de una compra efectuada mediante tarjeta de crédito si considera que la venta ha sido fraudulenta.

A pesar de todas estas ventajas y de la seguridad que nos aporta la normativa legal, los andaluces, como regla general, seguimos prefiriendo las compras convencionales por miedo todavía al fraude. Esto es debido al aprovechamiento de unos pocos estafadores del desconocimiento de muchos internautas incipientes, quienes no adoptan las medidas básicas de seguridad cuando compran por Internet.

Por ello, la Asociación Andaluza de Comercio Electrónico (ANDCE) difunde en estas fechas una serie de recomendaciones para la realización de compras por Internet, entre ellas el no proporcionar a nadie información confidencial sobre la tarjeta o sobre la cuenta bancaria, especialmente el PIN de la tarjeta o la contraseña para operar con la cuenta; nunca comprar productos que son ofrecidos por "spammers", se les llama así a quienes envían correos electrónicos con ofertas comerciales no solicitadas (correo basura o SPAM); comprar sólo en sitios seguros y asegurar que los datos de la tarjeta son cifrados antes de enviarlos vía Internet, buscando el icono de una llave o candado cerrado en la ventana del navegador, o revisar que la dirección es segura (debe empezar con https:// en lugar de con el habitual http://); asegurar que el navegador tiene las opciones de seguridad activadas al máximo tanto en cuanto a seguimiento de incidencias como en cuanto a su notificación; comprobar los extractos de la cuenta corriente cuando lleguen y ponerse en contacto con la entidad financiera inmediatamente si hay alguna transacción dudosa (el banco debe retrotraer inmediatamente el cargo en caso de compra fraudulenta); antes de comprar, leer la política de entrega y devoluciones del establecimiento, y comprobar en la página web del establecimiento la información sobre los tipos de envío y sus costes, impuestos que se apliquen, y el obligado derecho de desistimiento (derecho de devolución del producto durante siete días desde la recepción del mismo); y por último, en el momento que se pida algún dato de carácter personal, ya sea la dirección de correo electrónico, nombre y dirección, o cualquier otro, comprobar con atención la Política de Protección de Datos, y si esta Política no es visible o bien no se está de acuerdo con lo que dice, lo mejor es no facilitar estos datos.

Pedro Rodríguez López de Lemus
Presidente de la Asociación Andaluza de Comercio Eletrónico (ANDCE)

Etiquetas: , ,

Buscando el desmarque, ¿Web 3.0?

El otro día un compañero me preguntaba si era recomendable hacer su nuevo portal basándose en Web 2.0 o mejor, en la futurible Web 3.0. Lo cierto es que día tras día intentamos ser los pioneros en algo, algo que nos haga sentir diferentes, algo que nos desmarque del resto, y quizás nos aventaje. ¿Sería actualmente Web 3.0 una elección?

Acabamos de conocer el significado de Web 2.0 y algunos podrían pensar que ya le están buscando sustituto, aunque lo cierto es que no. Si Web 2.0 ha sido una revolución en lo que a diseño, posibilidades y funcionalidad se refiere, Web 3.0 o Web Semántica también pretende serlo pero no en esa misma línea, sino más allá. Ahora no buscamos mejorar la experiencia del usuario, sino usar su experiencia en la navegación para crear potentes marineros que nos guíen por las pobladas redes cibernéticas.

Esto se convierte en un gran alivio para los desarrolladores de portales web, que aún están adaptándose a la Web 2.0 con el temor de un nuevo cambio. En principio no hay nada de qué preocuparse, no se trata de un cambio en la forma de hacer las cosas, sino más bien, un cambio en la forma en que nuestro sistema va a procesar la información. Si con Web 2.0 hemos logrado acercar la web al usuario, ahora lo que pretendemos es acercar web y navegador, y lo cierto es que tantos años juntos, y aún no se entienden. Digo bien en que no se entienden, ya que hasta ahora su relación sólo ha sido una interpretación, de las buenas, pero interpretación y ya va siendo hora de dar un paso más, de formalizar esta bonita y estrecha relación.
Se trata de una iniciativa, promovida por el propio inventor de la web y presidente del consorcio W3C, Tim Berners-Lee, cuyo último fin es lograr que las máquinas puedan entender, y por tanto utilizar, lo que la web contiene. Esta nueva web estaría poblada por agentes o representantes software capaces de navegar y realizar operaciones por nosotros para ahorrarnos trabajo y optimizar los resultados.

Las tecnologías que se aplican, buscan desarrollar una web más cohesionada, donde sea aún más fácil localizar, compartir e integrar información y servicios, para sacar un partido todavía mayor de los recursos disponibles en la web.

Y todo esto, ¿en que nos afecta a los desarrolladores de portales y páginas web?, en principio, y a todo esto aún le queda mucho por discutir y madurar, la evolución de nuestras páginas estará ligado al uso indiscriminado de metadatos, aún por definir, que permitan como ya antes he comentado, clasificar, estructurar y modelar el contenido de nuestras páginas. El objetivo es dar mayor información a nuestros navegadores y sistemas para que el análisis de esta información o metadatos permita cercar los resultados de las búsquedas que realizamos diariamente para asegurar la precisión en los resultados.

Como ejemplo a todo esto la iniciativa de uno de los pioneros en Web 2.0, Google, y su sistema de búsqueda de imágenes. El experimento, no al alcance de todos, consiste en dotar de etiquetas o metadatos a las imágenes que Google tiene ya indexadas. De esta forma, lo que este conocido buscador pretende es obtener mejores resultados en las búsquedas de imágenes y a un coste casi inexistente, ya que son los usuarios los que están enriqueciendo el funcionamiento de dicha aplicación.

En definitiva, aún queda mucho trabajo por hacer, y mientras tanto disfrutemos de las experiencias que la Web 2.0 nos ofrece.

Daniel López Navarro
Instructor de AVANTE FORMACIÓN

Etiquetas: ,

 
 
    Los columnistas y colaboradores de Cibersur.com se unen para dar forma a una bitácora coral, que se convierte en una completa columna tecnológica que repasa la actualidad del sector TIC a través de la opinión de auténticos expertos.
 
  2007 @ TecnoBloggers Edita CPS S.L. (España. UE).