El software, factor clave frente a la crisis
La actual desaceleración económica que sufren tanto España como sus vecinos europeos es una realidad innegable. Según los principales analistas, las empresas se encontrarán con problemas de solvencia a largo plazo, además de la consecuente pérdida de confianza en los mercados. Mientras que los más pesimistas comparan esta crisis con el crack del 29 o la del petróleo de 1973 a 1975, otros ven en ella una magnifica oportunidad para mejorar su posición competitiva, incrementando el rendimiento y los estándares de calidad de sus compañías. La evolución en la gestión de las diferentes industrias ha demostrado que las Tecnologías de la Información (TI) son elementos cada vez más críticos para obtener una visión detallada de todos los aspectos clave que afectan a los negocios. En este sentido y según los datos de la consultora IDC, el mercado español de software creció en 2007 cerca del 9,1 por ciento, por encima del segmento de hardware. Esto confirma la tendencia creciente de apoyarse en las TI como elementos optimizadores de gestión de la actividad empresarial, y concretamente en las herramientas de software.
Es así como la implementación de soluciones de gestión empresarial en tiempos de crisis se ha convertido en una necesidad, más aún si tenemos en cuenta que permiten tanto a Pymes como a grandes cuentas reforzar y dinamizar sus procesos internos con un claro objetivo: reducir costes y ganar en productividad. En un mundo globalizado, con un mercado cambiante y en crisis, el éxito de un buen negocio se basa en la gestión de una red de información muy completa, que ayude a mantener la flexibilidad necesaria para dar respuesta a todas las amenazas y oportunidades, a ser posible en tiempo real. Y es que una decisión acertada y a tiempo puede llegar a salvar una compañía en tiempos de crisis. Así, la facilidad para recibir y racionalizar toda la información relevante ayuda a los directivos a controlar en tiempo real la producción, logística, Recursos Humanos, distribución, inventario, facturas y contabilidad de sus empresas, aportándoles una visión detallada y ayudándoles a elaborar una excelente planificación a corto, medio y largo plazo.
Este paradigma de empresa ágil -capaz de hacer frente a la inestabilidad de los mercados globales- es una realidad gracias la posibilidad de acceder a las herramientas adecuadas, las cuales responden a los cambios bruscos de los mercados e identifican con antelación nuevos caminos para mantener la competitividad, o incluso incrementarla en tiempos de crisis. Pero no sirve cualquier software de gestión. A pesar de que en la actualidad la mayoría de las soluciones ERP y CRM se han estandarizado, muy pocas están basadas en componentes, permitiendo una integración sencilla sea cual sea la infraestructura tecnológica de cada cliente. Y aún más importante: la mayoría de los proveedores de soluciones de gestión se han olvidado del concepto de usabilidad, entendido como facilidad de uso: un software que ayude a realizar el trabajo de manera rápida y sencilla.
Esto supone una diferencia esencial, ya que los trabajadores son más eficientes y productivos cuando el trabajo a desempeñar resulta más sencillo. Y al no haber grandes diferencias funcionales entre todas las ofertas disponibles de sistemas de gestión, la usabilidad es el elemento diferenciador para ser realmente productivo. Sin lugar a dudas, nos encontramos frente a una economía de cambios trepidantes, donde las herramientas de software aplicadas a la gestión administrativa de las empresas se convierten en la mejor arma para reorganizar, y optimizar el funcionamiento de los procesos empresariales, ayudando a plantar cara a una temida crisis que podría extenderse hasta el año 2010.
Enrique de Miguel Muñoz
Director Comercial de IFS Ibérica



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